Guía de piedras naturales: significados y propiedades energéticas
Cuando hablamos de piedras naturales nos referimos a minerales formados en la naturaleza sin intervención sintética. Puedes encontrarlas en bruto, cabujón (forma abombada y pulida) o facetadas (con caras geométricas que reflejan la luz). Existen también piedras reconstituidas o teñidas: no son “falsas” por definición, pero no son equivalentes a una gema natural sin tratamientos; conviene etiquetarlas correctamente.
En el banco de trabajo me fijo en tres puntos para evaluar una piedra:
1. Textura e inclusiones. Las naturales suelen mostrar “huellas” internas (velos, nubes, agujas). Si una pieza parece perfecta como un vidrio y el precio es sospechosamente bajo, enciendo las alertas.
2. Peso y temperatura. El mineral auténtico se siente más denso y frío al tacto que el vidrio o el plástico.
3. Uniformidad del color. Muchas piedras naturales (como el ágata o la amazonita) presentan zonas y vetas. Un color plano y totalmente homogéneo puede indicar tinte.
Como artesana, desde 2019 elaboro collares, pendientes, colgantes y pulseras a mano. Trabajo cabujones calibrados y cuentas de diferentes medidas para engarzar en plata de ley o con hilos resistentes, y suelo combinar con rocallas, tupís de Swarovski y perlas checas. Esta experiencia me ha enseñado que, además de “lo energético”, hay que considerar comodidad, durabilidad y cierre. Por eso, siempre que puedo, entrego las piezas en caja y con recomendaciones de cuidado.
Cabujón vs. facetado: cuándo conviene cada uno
● Cabujón: es perfecto para piedras “sedosas” (cuarzo rosa, amazonita, jade) y para uso diario. Ofrece una presencia suave y una superficie amplia que “descansa” sobre la piel. Cuando hago colgantes de uso cotidiano, suelo preferir cabujón, porque no engancha con la ropa y luce el color natural.
● Facetado: aporta brillo y ligereza visual (ideal en pendientes). Va de maravilla en amatista, citrino o lapislázuli facetado ino. Lo uso cuando la persona busca una pieza más “fiestera” o con chispa.
Tip de banco: en cierres, alterno mosquetones dorados o plateados según el tono de la piedra y la piel. En pulseras con piezas pequeñas, un buen elástico o cable acerado forrado hace la diferencia en durabilidad.